
Las Cubiertas Tensadas son estructuras ligeras en las que una membrana textil sometida a esfuerzos de tracción adopta la forma de equilibrio que le aporta su estabilidad y a la vez identidad visual.
Su eficiencia depende de su forma y no de la rigidez del material, con lo cual resultan muy livianas en relación a las luces que pueden cubrir.
La definición de esta forma está directamente ligada a la disposición relativa entre los elementos de borde y soporte de la membrana, como cables, mástiles o arcos que en conjunto con la membrana completan el sistema de la tensoestructura.
Las MEMBRANAS TENSADAS son generadas a partir superficies de doble curvatura.
La mayor parte de las estructuras tensadas derivan de tres formas básicas, y La combinación de las mismas permite una gran diversidad formal, ajustándose a las necesidades de cada espacio.
Más allá del aspecto geométrico es importante tener en cuenta la espacialidad que se logra en cada uno de los casos:
Los bordes pueden ser flexibles o rígidos. La elección depende de premisas funcionales entre las cuales la relación con el edificio al que se fija la cubierta es una de las determinantes.
En los bordes flexibles el agua de lluvia escurre libremente, por lo tanto es necesario considerar su ubicación con respecto a la circulación para evitar inconveniente de uso.
Los bordes rígidos en general se realizan para vincularse a los edificios y asegurar la estanqueidad de las cubiertas. Pueden combinarse con canaletas para canalizar el flujo del agua.

Es muy amplio el espectro en el cual puede aplicarse el sistema de membranas tensadas. La flexibilidad formal que caracteriza a las membranas les permite adaptarse a múltiples usos.
· Áreas de exposición.
· Áreas para espectáculos.
· Ornamento urbano.
· Espacios para congresos y conferencias.
· Instalaciones deportivas.
· Instalaciones industriales.











